"El trance fue más fácil de lo que suponíamos", celebra Luciano Scaglione, bajista de Attaque 77. En marzo del año pasado dejó la banda Ciro Pertusi, histórico cantante y frontman. Y quedó demostrado: hay vida más allá de Ciro...
Attaque no se detuvo y continuó en formato de trío. Con Mariano Martínez, el violero, decidido a encargarse del micrófono, y la base del batero Leonardo De Cecco editaron "Estallar", el nuevo disco. Ahora están recorriendo el país.
Scaglione confesó que no le gusta hablar mucho del asunto, pero no puede evitarlo. "Lo más importante es que tuvimos ganas de continuar y enfrentar los prejuicios, que incluso se dan hacia adentro. Se dice que las fuerzas de un grupo se debilitan cuando el frontman se va. En nuestro caso fue al revés", recalcó en diálogo con LA GACETA.
Sucede que Martínez ya venía cantando, y él mismo estaba grabando al menos una canción en cada disco y participando más en vivo. "Fue todo bastante natural", sintetizó.
"La verdad es que el público nos apoyó, y eso ayudó a solidificar a la banda -apuntó-. Siempre tratábamos de demostrar que éramos un grupo sin líder, que cada uno tenía su rol... Así era puertas adentro, con mucha solidaridad y sin divismos. Cuando Ciro se fue, muchos salieron a decir que necesitábamos encontrar un líder... y estuvimos a punto de buscarlo, pero nos dimos cuenta de que la música está más allá de las personas y las individualidades".
En ese sentido, Scaglione contó que otra ventaja fue que siempre les gustaron las bandas de los 60, en las que sus integrantes solían ser músicos completos. "Qué se yo, digamos Los Beatles, The Kinks, grupos en los que cada uno tocaba su instrumento, pero todos cantaban", ejemplificó.
Una situación similar vivieron Los Pericos cuando Bahiano se convirtió en solista. "Somos amigos y hablamos mucho con ellos. Intentaron buscar otro cantante hasta que Juanchi Baleirón se hizo cargo. Ellos no la tuvieron tan fácil como nosotros...", subrayó Luciano.
Attaque se formó hace 23 años, y aunque hubo un par de modificaciones en su formación, la columna vertebral se mantuvo. "Sostener un grupo durante tanto tiempo es difícil, pero en nuestro caso nunca hubo una intención exagerada de mantenerlo como sea y a pesar de todo -advirtió-. Eso nos ayudó, porque vivimos de esto y para esto".
Scaglione contó que se les hizo costumbre estar juntos, y que aprendieron a sobrellevar las diferencias. Ahora, como trío, debieron aprender a cubrir los huecos que quedaron, como el de la composición. "Ciro se encargaba sobre todo de la lírica, las letras. Tiene una capacidad increíble para cerrar ideas, incluso las que no son de él... Y bueno, tuvimos que empezar a involucrarnos más en todo, porque la creación no es algo que en Attaque se detenga", consignó.
A juzgar por el resultado de "Estallar", la banda mantiene su línea estética y musical sin cambios profundos. Se nota en las letras, siempre con inclinaciones a las cuestiones sociales, y al estilo hermanado al punk.
"No nos consideramos un grupo netamente de punk, así encasillado y sin movimiento; barajamos varios ritmos como ska, reggae, rock pesado. -apuntó el bajista-. Es lo que nos da más libertad y la posibilidad de seguir".